
Análisis sin spoilers significativos
Muy esperada por los seguidores de la serie, incluyéndome, Peaky Blinders: The Immortal Man hace agua por todos lados. La única expectativa que cumple es poner un fin definitivo a las aventuras de los Peaky Blinders (al menos al arco de Tommy Shelby, ya que su creador Steven Knight anunció una serie secuela). El resto es una experiencia que tambalea entre decepción y aburrimiento, pasando por pequeños destellos de grandeza escondidos entre los escombros de este film frustrado.

Cillian Murphy en el papel de Tommy Shelby es el alma de este film de la misma manera que lo fue en la serie, y nos da una actuación impecable aunque lamentablemente no llega a ninguno de los puntos altos que tuvo en la serie, lo cual obviamente es algo fuera de su alcance como actor al estar limitado por el libreto. Rebecca Ferguson encarna un personaje nuevo que nunca estuvo en la serie pero su aporte se limita a ser un recurso argumental y carece de química alguna con el protagonista.
Barry Keoghan tiene la tarea de ser el co-protagonista de alguien como Cillian Murphy, y no solo nunca llega a su nivel si no que su personaje pierde las fortalezas que el anterior actor en la temporada 6 de la serie sí le supo dar.
Tim Roth como villano es muy plano para lo que la serie nos tiene acostumbrados y en ningún momento se siente amenazante, con su presencia siendo más similar a la de un simple matón.

El tono sombrío continúa desde la última temporada y con mayor intensidad que nunca, pero sin las anclas emocionales que eran el resto de los personajes importantes que la serie fue construyendo. La mayoría son personajes nuevos, y los pocos viejos son terciarios o tienen un rol confuso en esta historia.
No desentona el estilo visual desolador ni siquiera después del salto temporal respecto a la serie, porque donde antes era época entre-guerras ahora es en plena 2da Guerra Mundial.

Quería amar esta película de la misma manera que amé la serie, aún con sus últimas temporadas perdiendo cierta magia del comienzo. Mi obstáculo a este deseo es la película misma, la cual decepciona fuerte al tomar decisiones polémicas sin mucha razón más que burlar las experiencias de los fans. Hay una muerte específica indefendible de un personaje clave, que involucra acciones contradictorias por parte de todos los personajes involucrados. No está bien escrito ese desenlace, así como tampoco lo está el guión de esta nueva historia.
El personaje de Ferguson pudo haber sido ocupado por otro que ya existía en la serie, que encarnaba su personaje de una mejor manera con el gran beneficio de haber sido desarrollado por muchos episodios, en contraste a esta mujer con una presencia efímera tanto en la vida de Tommy como en la historia principal.

The Immortal Man ni siquiera funciona como película de guerra, porque quitando una escena del comienzo y ciertas referencias menores no se toca ningún punto clave del conflicto bélico y solo sirve de trasfondo para el conflicto principal. Dicho conflicto suena interesante al comienzo pero se hace muy poco con él, no tiene aristas en la trama que realcen su cualidad y pudo haber sido reemplazado por cualquier otro tipo de contrabando y no iba a cambiar la historia tampoco.
No puedo ignorar a los “nuevos Peaky Blinders” porque fueron gran parte de los trailers y el marketing de esta peli. Por lo visto a la gente a cargo del guión se les olvidó este detalle porque estos chicos realmente dan pena. Se los venden como algo peor, algo nuevo, pero tienen solo una escena tímida al comienzo y no se vuelven a ver como grupo importante ni relevante más que como soldados rasos al servicio de las pocas escenas de acción que los requieren.
Si la historia apuesta a que nos encariñemos con esta nueva generación, falla no solo por lo que mencioné recién si no porque su líder no tiene carisma ni hasta derecho a ser tal. Personajes de la serie pudieron haber sido ese líder joven, pero fueron ignorados o escritos de tal manera que les sea imposible estar presentes.
Aún así, el final que nos dan cumple con lo mínimo de darnos un cierre dentro de todo aceptable para el recorrido que tienen todos los personajes. Queda en evidencia que las herramientas para hacer una película mucho mejor ya estaban ahí y se siente que los escritores estaban perdidos en todo momento, con el final siendo lo único seguro que tenían planeado. La producción en general estuvo a la altura de un episodio más de la serie, sin mucho que justifique el salto a “la pantalla grande”.

Además de los breves momentos donde Tommy vuelve a ser Tommy Shelby, el otro guiño a los fans fue finalmente que vuelva a sonar la canción Red Right Hand aunque en una versión más acorde al tono de cierre definitivo.
Los fans de la serie van a ver esta película porque ya está en la misma plataforma en donde vienen experimentando esta gran historia. Si fuera exclusiva de cines, no recomendaría ir a verla. Su razón de ser era dar un cierre y, aunque técnicamente lo cumple, arruina varios personajes, desaprovecha otros tantos, y nos deja mal sabor con casi todos los nuevos.
Una alternativa sería ignorarla por completo y tomar la temporada 6 de la serie como el verdadero final, lo cual probablemente con el tiempo termine haciendo.
